Persona, No Líder

12 agosto 2018 ·

En los tiempos que corren no deja de hablarse de liderazgo, incluso en el ámbito de las organizaciones. Basta con ver algunas búsquedas laborales, para poder apreciar cómo el “mote” de líder se ha constituido en uno de los requisitos excluyentes. Y ni que hablar entre los políticos y los gobernantes. Sin embargo, qué nos muestra la realidad: ¡La crisis está en todos lados!


Si nos remitimos al concepto básico de líder, el diccionario alude al dirigente, jefe, al que está al frente de algo, al número uno. Se trata, pues, de calificativos o atributos que asume una persona –también una marca– en un determinado momento, en función del rol que desempeña. Esto señala, inevitablemente, una dualidad entre el que dirige y los “otros”, produciendo muchas veces un lamentable condicionamiento o dependencia entre: jefe-subordinados, presidente-pueblo. ¿Por qué? Porque no todos estarán de acuerdo con la conducción circunstancial o, lo que es peor, tampoco les interesa ser parte de la misma aunque trabaje en esa empresa o sea ciudadano de esa nación.

El liderazgo es necesario, pero…

Seguramente que vamos a coincidir acerca de la necesidad de contar, por ejemplo en una organización, con un conjunto de personas que por el hecho de ocupar una posición formal dentro del organigrama, tienen la responsabilidad, el poder y la autoridad para el logro de la buena marcha del sector-área a su cargo. Ello necesariamente es así, porque hace a un principio básico de organización y gestión. Esencialmente, son los líderes formales.

Sin embargo, en la práctica lo que suele ocurrir es que ese líder formal deviene luego en un “jefe” que, haciendo valer su poder y mandatos, se impone y demanda por vías autoritarias. Así como la autoridad y el respeto marchan de la mano, también lo hacen el autoritarismo y el miedo. Esto lo vemos también en la figura del presidente de un país cuando, a pesar de haber sido elegido democráticamente por el sufragio, termina asumiendo un rol-poder que nada tenía que ver con lo delegado por los ciudadanos.

Si bien mucho se habla hoy del trabajo en equipo, las prácticas y resultados terminan por demostrar la presencia de “jefes” por sobre los liderazgos. ¿Con qué resultados? Prácticamente opuestos a lo deseado y esperado, al impedir el desarrollo de iniciativas que aporten diversidad y nuevas mejoras, sino que contribuye a un “soterrado” malestar entre quienes antes que motivación y visiones inspiradoras, reciben órdenes muchas veces perentorias.

Lo mencionado ya fue oportunamente señalado por Daniel Goleman –difusor de la inteligencia emocional – al advertir que “las competencias emocionales resultan especialmente importantes en las personas y en el campo del liderazgo”. Quien no las haya desarrollado difícilmente podrá demostrar empatía, compasión, comprensión. No tendrá capacidad de escucha. No sabrá convencer, se limitará a imponer. O lo que es peor, decir que “la orden vino de arriba”.

Creerse líder, no sirve

Toda esta distorsión, que para nada es nueva, es consecuencia de una gran omisión de parte de la dirigencia de turno. ¿Cuál? La que no sabe valorar como “persona” a los seres humanos, que no sólo son parte de una organización, institución y sociedad, sino que además son el centro y la razón de ser de la misma.

Tal como lo había mencionado, el liderazgo es necesario por su primaria función de organización. Pero además se trata de un “titulo” que no califica, aunque uno sea el mejor en lo que hace, el más inteligente de la clase, del grupo o el más popular. Tampoco existe una “institución” que otorgue ese título. En cambio, sólo se es líder recién cuando la persona se ganó el respeto de quienes lo rodean, predicando con el ejemplo. Tal como se lo reconocemos al Mahatma Gandhi, a la Madre Teresa, a Luther King,…

El líder se hace a partir de la integridad de la persona, nunca al revés; recuerden lo dicho acerca del autoritarismo. Entonces, no sirven los “atajos” que resaltan los galones, la fuerza, la prepotencia, el marketing circunstancial, las invocaciones al puesto jerárquico, las manipulaciones psicopáticas. En cambio parte del respeto hacia el prójimo, a la coherencia, a la vocación por la verdad y la voluntad de sentido.

De allí que hoy, quizás más que nunca, necesitemos de las personas, de nuestros prójimos, más que de líderes.

¡El portador de Tu Marca Personal termina siendo calificado como un líder por la pasión, el respecto y la consagración que hacia los otros imprime en su obrar cotidiano!
José Podestá

Entre los Opuestos

05 agosto 2018 ·

Cuando de Personal Branding se trata, es muy importante tener en claro cómo y por dónde vamos transitando nuestro camino –es decir, la misión– y el resultado que se va desprendiendo del obrar –consecuencia de la vocación elegida. Sin embargo, hay un error bastante generalizado de creer que en los tiempos que corren, importa mucho más ser “ultra competitivo” y sumar en su formulación o perfil una alta exposición a los medios, a la búsqueda de fama-poder y de querer ser el mejor.


Para los que valoran las estadísticas, esta categoría de personas luego terminan reconociendo que tal aspiración no era tan así, porque la cosecha de insatisfacciones generalmente termina siendo superior al de las alegrías. ¿Por qué? Porque depender en exceso de la mirada y el reconocimiento del otro suele derivar en un problema conducente al de tener que sacrificarse o “inmolarse” para poder lograrlo. Entonces, cuando escuchamos más la “voz social” que nuestra “voz interior”, se termina pagando el costo de no ser “auténtico” ni tampoco un “yo soy” pleno.

En el otro extremo se ubican aquellos que hacen un culto por sentirse miembros de la “cofradía de la invisibilidad”. Si bien esta expresión en la actual agenda pública tiene una connotación negativa, para estas personas les resulta un “activo” que es funcional a sus negocios y a su bienestar emocional.

Más allá que ambas tipologías puedan confluir en el psicólogo como un problema de “solución terapéutica”, lo que nos dice el sentido común es evitar irnos por los extremos. Si bien hay consenso mayoritario en ello, no todos lo terminan asumiendo, para beneplácito de los psicólogos.

La clave está en el equilibrio

Seguramente que muchas de las personas más exitosas sean aquellas que nunca hemos oído hablar hasta ahora. Se trata, por cierto, de una actitud muy positiva para tenerla en cuenta. ¿Por qué? Porque entendieron que el bienestar emocional pasa por otro lado, que la fama y la riqueza no son esenciales para ser felices, ni tampoco para un Personal Branding de valor. Al respecto, en la red social LinkedIn podemos encontrar a muchos que se dicen ser “oradores inspiracionales” –émulos de los que pululan en las charlas TED– como una forma de “creer” destacarse socialmente; su “ego” no les permite discernir que si alguien es inspirador o no, es algo que deberían definir los demás.

Que la realidad sea así es también por influencia de los medios, más allá de la actitud personal. En las historias de éxito empresario existe lo que se conoce como el “sesgo de supervivencia”, que refiere a los casos de los triunfadores que salen a luz, con lo cual muchos “creen” que así debe ser en la vida.

Por cierto es que hay infinidad de personas súper exitosas que cuentan con un mejor sentido para definir, por ejemplo, que “esto es ya suficiente” o que se sienten cómodos operando desde el “backstage”, dejando que otros se lleven el crédito. Ello es consecuencia de la experiencia que brinda la realidad, al mostrarnos en el opuesto decenas de historias de CEO’s, políticos o figuras públicas famosas y exitosas en sus carreras, pero que luego terminaron sus vidas en forma desdichada, o que en pleno apogeo no tenían disfrute.

Frente a ello es muy bueno preguntarse, cuando uno ha llegado a tal situación, si ello tiene algún sentido, qué relación guarda con lo que verdaderamente debo hacer en la vida –la misión– y en que estaré beneficiando a mis prójimos o eventualmente a la humanidad.

También es bueno recordar que uno de los principales obstáculos, para una vida con sentido, es perseguir las 3P’s:

- Prestigio/fama.

- Poder.

- Plata/dinero.

Si las 3P’s son la consecuencia de perseguir y concretar la misión, no hay nada de negativo en ello; siempre hubo y habrá gente que lo logró a partir de su trabajo y vocación. El problema se presenta cuando ello pasó a ser un “error de programación” en nuestro GPS vivencial.

Sobre este punto los millennials deberían sentarse a reflexionar. ¿Por qué? Las encuestas “dicen” que la riqueza y la fama son los valores que más desean, incluso por sobre la familia o el amor. ¿Esto qué significa? Según lo manifestado por los millennials, se vislumbra una tendencia incipiente que se muestra más dispuesta a separarse de su familia, a cambio de ser famoso. Además, las redes sociales potencian la necesidad de juicios positivos de terceros y minan la autoestima.

El Personal Branding así no funciona 

Si bien el contexto y las relaciones terminan ejerciendo sobre muchos una gran influencia y “dependencia”, lo que se necesita para posicionar el “yo soy” y a partir de allí avanzar hacia el logro de la misión personal, es “bajar un cambio” para comenzar a relacionarse y conversar honestamente con el “segundo hombre interior” que anida en nuestro ser. Si bien no se lo consigue tan fácil, deberemos comenzar por invertir un mayor tiempo en nuestro ser para poder “descubrirnos” y concentrarnos en aquello que, “realmente”, tiene sentido para nuestro hacer. Esa respuesta lamentablemente no está en el mundo exterior, en las redes sociales ni en las series exitosas de Netflix.

Entonces, de lo que se trata es de poder comenzar a “domesticar” nuestro ego –es decir, nuestro enemigo N° 1– para así poder ir generando, paso-a-paso, el éxito aspiracional que subyace y espera en nuestros respectivos proyectos personales.

¡El portador de Tu Marca Personal genera estima, admiración y respeto en la medida que pueda llevar a cabo su misión y vocación de vida, sin olvidarse de sus prójimos!
José Podestá

Experiencia Relativa

29 julio 2018 ·

Las cosas en sí mismas y el aprendizaje vía la experiencia no cuentan hoy con la importancia y el peso que habitualmente se les atribuía. A raíz de la velocidad del cambio y los avances tecnológicos, uno fue perdiendo la “paciencia” y la atención, justamente para evitar quedar marginado de la realidad. Sentimos la “necesidad” de ir más rápido; hasta hablamos en tonalidad acelerada, sin puntos ni comas, justamente para no “perder el tiempo”.


Multi-multi-tasking

Para aquellos que están acostumbrados a que se les preste atención en lo que dicen y hacen, seguramente que deberán adaptarse diligentemente para no “quedarse” solos o sin un interlocutor. Y no se trata de una “falta de respeto” porque, sencillamente, estamos conviviendo en otro contexto.

Si lo vemos en perspectiva, así como la Generación Y/GY incorporó la modalidad de transitar a través de distintas plataformas para replicarlo luego también en el trabajo, ello se terminó de plasmar en la Generación Z/GZ. Independientemente que éstos se focalizan menos en las cosas, está probado que en las escuelas pueden crear un documento en la PC, hacer investigación en sus teléfonos o tabletas, mientras toman notas en un bloc de papel, y luego terminar el trabajo frente a un televisor con una laptop.

Un factor importante en los GZ es que pueden trabajar de modo espontáneo en múltiples tareas a la vez, en “silencio” y sin la necesidad de un entorno presencial. Por supuesto que nada de todo ello es “gratuito”, porque la atención superficial y veloz destinada a las cosas termina resignando la atención y aumentando el margen de error.

Una prueba de lo anterior es el incremento de informes incompletos y mal redactados que se vienen dando en el ámbito laboral. La aludida “velocidad” aplicada en las respuestas viene generando un literal “pinto y copio”, que comienza inmediatamente a circular sin el tradicional control de calidad. ¿Por qué? Porque lo importante ahora no está en las formas, sino en el tipo de suceso a producir.

Para los que trabajan en su Personal Branding, deberían estar muy atentos a las “formas” de cómo hacen lo que hacen, porque en definitiva los errores o los pobres resultados producidos irán impactando en la reputación e imagen de la persona.

Otra “urgencia” vigente tiene que ver con el rápido resultado. Si no es así, se lo considera o se lo “vive” como algo equivocado. Al respecto, una cosa es cuando actuamos en el rol de cliente y no aceptamos la demora en la atención o en la entrega de un producto o servicio, y otra cosa muy distinta es cuando nos desempeñamos en el trabajo o como profesional independiente. Sabiendo que la “tolerancia” está en baja, debemos pues estar muy atentos con nuestros prójimos, para que éstos no nos descalifiquen por nuestras “demoras”.

Paradójicamente, los GZ son más sociales que los GY. Buscan cosas únicas en muchos aspectos de la vida, no sólo en las marcas con las que hacen negocios, sino también con sus futuros empleadores. Además, la GZ es más global porque tienen cosas más en común con sus pares globales de lo que tienen con los adultos de su propio país. Así, la diversidad al constituirse para ellos en una tendencia muy visible, requerirá de un proyecto de desarrollo futuro conducente con el objetivo aspiracional que oportunamente se formuló para el Personal Branding.

Estos sucesos son muy significativos porque ya nos anticipan y advierten que el abordaje, desarrollo y posicionamiento adecuados del Personal Branding no podrá remitirse a sus “reglas de oro”, porque éstas para nada tampoco resisten el “pinto y copio”.

Todavía hay más

Los atributos genéricos y comunes que identifican a la GZ los podemos resumir de la siguiente manera:

- Gran independencia a los medios sociales.

- Temor a perder oportunidades. Son socio-políticamente conscientes y proactivos en el tema de hacer del mundo un lugar mejor.

- Alta estima ante lo social. ¡Enhorabuena!

- Expectativas por la conversación. No dudan en compartir sus sugerencias y contenidos.

- Amplitud mental considerable. El hecho de ser una generación que nació en el contexto tecnológico, no por ello dejan de lado el mundo de lo físico.

- Interés por los medios gráficos. Sí, les atrae no sólo la lectura de diarios y revistas en papel, sino también los libros.

El hecho de ser una generación orgullosa de considerarse “única”, no supone que vivan aislados de la realidad. Simplemente la abordan de un modo singular, lo que nos advierte que para comunicarnos no sirve el mismo “mensaje para todos”. Con ello se mantiene la vigencia también del concepto de la personalización de doble vía.

¡El portador de Tu Marca Personal va camino de ser reconocido por su contribución a una sociedad y entorno que no sólo valora la individualidad, sino también la predisposición y atención hacia los prójimos!  
José Podestá

Momento de Transición

22 julio 2018 ·

Hay personas que son creativas e innovadoras en la medida que se les permita trabajar de modo unipersonal. Otras, en cambio, se potencian cuando sienten que son parte de un equipo. Sin embargo, ambas tipologías tienen las mismas posibilidades de trascendencia con relación al Personal Branding. ¿Por qué? Porque el desarrollo del mismo dependerá de cómo hacen lo que hacen –en lo estructural– más allá del ámbito circunstancial en que se encuentren.


No somos iguales

Seguramente que ya han escuchado decir que “el ser humano es una entidad única e irrepetible”, aunque se trate de hermanos gemelos. También es muy probable que conozcan casos –o hayan tenido noticias de ello– que sostiene que una persona exitosa de tipología individualista tiende a fracasar cuando se la induce u obliga a trabajar en equipo; lo opuesto también se da. Es por ello que cuando esta situación tiene lugar en el ámbito de una organización, el área de personas debería tenerlo muy en claro, para evitar futuros conflictos y frustraciones entre las partes.

Desde ya que el contar con un perfil individualista no es excluyente, en absoluto, para desempeñarse en una compañía, dado que existen áreas que permiten e incluso “demandan” este tipo de perfil, como ser: auditoría, I&D, patentes y marcas, creatividad, medios, entre otros. Además, no necesariamente el individualista es por naturaleza una persona parca o antisocial, más allá de las consabidas excepciones producidas por algunas circunstancias psicológicas. 

Así como la tendencia del trabajo desde el hogar “obligó”, en cierta medida, a que las personas sean “disciplinadas” para poder llevarlo a cabo, lo mismo está ocurriendo con el aprendizaje y el estudio en la plataforma digital, cualesquiera sean los niveles –secundario, terciario, universitario y de posgrado. Por tanto, el problema para “funcionar” eficientemente en esta modalidad suele afectarle más al ser social que al individualista.

Este escenario se complica más a partir de la confluencia étnica en el ámbito de las organizaciones, debido a la creciente necesidad de tener que estar interactuando ante una realidad culturalmente heterogénea, más allá que el trabajo se realice de modo presencial u online, o a través de distintas subsidiarias. Esto nos obliga a ser cada vez más permeables y “dúctiles” en el trato, relación y asimilación de las culturas, como condición básica y necesaria para poder alcanzar los objetivos compartidos.

Lo mencionado también vale para las profesiones independientes. ¿Por qué? Porque cada vez más son menos “independientes” de lo imaginado, debido a que ha comenzado a tener lugar la necesidad de vincularse –personalmente o vía online– también con colegas, clientes o “pacientes” de otras geografías y culturas.

Todo esto que en la actualidad ya es parte de nuestro estilo de vida, trabajo y profesión, fue anticipado en 1968 por el filósofo canadiense Marshall McLuhan, al acuñar y aplicar la expresión de “Aldea Global” inicialmente al campo de los medios, con el posterior efecto que luego tuvo lugar con la globalización propiamente dicha. McLuhan sostuvo que “el medio es el mensaje”, sin saber que años más tarde el hombre también se constituyó en un “medio” que comunica y hace. 

El momento de transición que estamos transitando hoy, pareciera ser que tendrá una duración mayor a la prevista, debido al avance tecnológico e innovación permanentes. Todo ello hace que estemos trabajando e interactuando en un hábitat carente de fronteras, en la que todos somos parte activa de una geografía expansiva en donde el ser humano ha tomado su “posesión”.

Personal Branding ampliado

La expansión global y el protagonismo del ser humano permiten que el Personal Branding se constituya en un recurso clave para la identidad, trayectoria y reputación de las personas. Se trata de una oportunidad y desafío porque está dejando de estar meramente anclada en el área doméstica-residencial, para “ganar” también su “espacio” global.

Para ello, una vez más, el plan-proyecto laboral y profesional cobra una dimensión superlativa. Sin ello difícilmente se podrá lograr un desarrollo y posicionamiento armónicos del Personal Branding, además de ser vital para el “anclaje” de su portador en las diferentes comunidades globales en las que tiene previsto llevar a cabo su misión.   

Un director de orquesta, como por ejemplo Daniel Baremboim, ya sea en su rol como pianista o al frente de las orquestas Staatskapelle Berlin y West-Eastern Divan, realiza un trabajo de excelencia que bien le vale el reconocimiento y estima internacional. En la Orquesta del Diván no dudó reunir a jóvenes músicos talentosos de origen palestino, árabe e israelí, como ejemplo de contribución hacia la comunión y convivencia de credos, y de un modelo social alternativo en el que se unen la moral y la estrategia, la razón y la emoción; se trata de una lección que ni la política ni los políticos terminan de aprender de la música. Baremboim cuenta con un sitio en la Web en el que resume y potencia su Personal Branding, siguiendo una línea coherente y afín con su misión-destino, procedentes de una rigurosa honestidad intelectual.

Todo lo expresado también vale para las personas que en lo suyo llevan a cabo su desarrollo laboral y profesional en comunidades mucho más acotadas, pero no por ello carentes de gran significación, aunque su labor no llegue a trascender incluso las fronteras del país de residencia.
En ambos casos el logro termina siendo la expresión de la misión-destino individual, expresados a través de la vocación y la pasión que cada uno brinde en lo suyo, para beneficio de sus prójimos.

¡El portador de Tu Marca Personal sabe que su aporte y eventual dimensión para nada debe prescindir de los seres humanos, más allá de cuales fueren su etnia, cultura y credo!
José Podestá

El Valor de la Reputación

15 julio 2018 ·

Hasta ahora no ha sido tan frecuente, pero nada garantiza que no se torne en habitual. Me estoy refiriendo a la “búsqueda o incitación” a la que suelen recurrir un ejecutivo o directivo para intentar ser “despedido” por la organización. ¿Con qué objetivos? Por ejemplo:


- Cobrar una importante suma de dinero en concepto de indemnización, a partir de la cantidad de años de permanencia en la empresa.

- Utilizar ese dinero con finalidades alternativas, como ser el establecimiento de un emprendimiento, aplicarlo a un año sabático o realizar estudios en el exterior.

Los antecedentes suman

Cuando se trata del desarrollo del Personal Branding o de una carrera laboral-profesional, uno debería ser cuidadoso con las formas. ¿Por qué? Porque en ello se juega la reputación e imagen de la persona.

Seguramente que a más de uno de ustedes les llamaría la atención saber que un amigo o un colega está llevando a cabo una estrategia tendiente al despido laboral. Por más que esa persona “crea” o “diga” que nunca más piensa trabajar en relación de dependencia, ello seguramente no llegará a ser necesariamente definitivo en el transcurso de su vida. Los recurrentes cambios del contexto, sumados a su velocidad, además de generar turbulencias e incertidumbre, en absoluto garantizan que uno pueda decir que nunca más volverá a trabajar en relación de dependencia, salvo que haya optado por un cambio radical de su vocación, cosa que tampoco es tan frecuente.

Si no olvidamos este condicionante, lo más sensato cuando uno no desea permanecer más en la organización, es “negociar” la salida en buenos términos. Y si ello no fuera viable, porque no es política de la organización, entonces resta en ese caso marcharse por su cuenta. Al fin y al cabo, si uno lo hace es porque le resulta “funcional” con la etapa en la que se encuentra atravesando con su plan o proyecto personal.

De esta forma, lo que uno busca es dejar buenos “hitos” en el camino por donde se está transitando. Por el contrario, si uno fuerza o asume conductas “adolescentes” para llegar a provocar el despido, una vez logrado el mismo se deberá ser plenamente consciente que “nunca más” podrá incluir a esa empresa en su biografía laboral, porque se expondrá a que informen de un modo negativo sobre la performance y la forma en que se retiró de la organización; hasta podrían comentar el caso a través de la red social corporativa.

Estamos en tránsito

Así como es muy conveniente disponer de un plan de trabajo afín con el desarrollo y posicionamiento del Personal Branding, el plan también es clave para poder ir transitando en tiempo y forma la carrera laboral y profesional.

Si la situación relatada la vemos en perspectiva, seguramente que en nuestro devenir nos ha tocado estar en organizaciones del primer nivel, otras no tanto e incluso en algunas que clasifican dentro de las “tóxicas”. Esto siempre fue y será así, porque cuando necesariamente tenemos que interactuar y convivir con nuestros prójimos, no siempre se logrará la “empatía” ni el poder llevar a cabo la mejor práctica de “inteligencia emocional” –no porque uno no lo haya intentado– sino porque la contraparte está en una posición radical e incluso de confrontación permanente.

En consecuencia y gracias al plan-proyecto personal, uno podrá llegar a discernir, con mayor precisión, a partir de qué momento conviene “migrar” de esa organización. Porque, al fin y al cabo nos encontramos siempre en tránsito, brindando un servicio laboral-profesional a “plazo fijo”, es decir, hasta el momento en que la experiencia capitalizada nos indique que ya ha llegado el momento de partir.

Qué conviene hacer

En este momento rescato la cita que dice que “cada uno es dueño de su propio destino”, porque nos vincula con el tema en cuestión. En la vida vamos transitando distintas etapas y desafíos que, además de ponernos a prueba, sirven para nuestro desarrollo personal. Si bien uno no disfruta con los problemas y las experiencias tóxicas, no por ello vamos a poder evitarlas totalmente, motivo por el cual deberíamos tener la predisposición y apertura de capitalizarlos como tales; en definitiva, son pruebas-desafíos a resolver.

Lo importante es tener la capacidad de estar preparado para ello, no descontrolarnos ni mucho menos forzar al mencionado “despido”, porque en definitiva de lo que se trata es de preservar también nuestra identidad –el nombre y apellido– por su estrecho vínculo con el Personal Branding.

¡El portador de Tu Marca Personal sabe que la “calidad” de su obrar será la resultante de su reputación, como así también del posterior reconocimiento y valoración que sus prójimos habrán de tributarle!
José Podestá

Un Caso Histórico

08 julio 2018 ·

Hay personas que consideran muy útil leer biografías de individuos que se destacaron en lo que hicieron, además de haber tributado beneficios para sus prójimos. Es por ello que me pareció interesante “rescatar” el trabajo y legado de un ser humano que, a pesar de su humildad y “bajo perfil”, llegó a ser reconocido hasta con el Premio Nobel de la Paz.


Albert Schweitzer [1875-1965]

Dado que en la Web hay bastante información sobre la personalidad de Albert Schweitzer, directamente me voy a concentrar en los aspectos centrales que fueron determinantes para el desarrollo y posicionamiento de su Personal Branding, sabiendo que en su época no se tenía conocimiento ni información de ello.

Este teólogo, filósofo, médico y musicólogo alemán, posteriormente nacionalizado francés, hizo destacados aportes en cada una de sus especialidades.

- En lo teológico, se lo considera el fundador de la “Escatología Realizada” –alude al destino del hombre y del universo– además de haber sido vicario de la iglesia de San Nicolás de Estrasburgo y encargado del seminario de teología en dicha ciudad. Sus libros “En búsqueda del Jesús histórico” [1906] y “El misticismo de Pablo Apóstol” [1930] fueron relevantes para la comunidad de su época.

- En lo filosófico, su mayor contribución a la humanidad fue su ética sobre la “Reverencia por la Vida”; consideraba que el respeto por la vida es el principio más elevado. En tal sentido, estaba en línea con el pensamiento del escritor y novelista ruso León Tolstói, que como recordarán, ha sido el autor de célebres libros como “La Guerra y la Paz” y “Ana Karénina”, entre muchos otros.
El respeto por la vida, como resultado de la contemplación de la propia voluntad de vivir, conduce al individuo a vivir al servicio de la gente y de cada criatura viviente. Tal como lo vengo reiterando, se trata de uno de los desafíos-compromisos que siempre deberá tener en cuenta el portador de Tu Marca Personal.

- Como médico, pasó la mayor parte de su vida en la localidad africana de Lambaréné, en Gabón. Al recibirse de médico y cirujano en 1913, se trasladó con su esposa a ese país para establecer un hospital –inicialmente con sus ahorros– cerca de una misión que aún existe en la actualidad. No sólo atendió a millares de pacientes, sino que tomó a su cargo el cuidado de centenares de leprosos, además de tratar a muchas víctimas del mal africano conocido como enfermedad del sueño; es producida por la picadura de la mosca “tsetsé”, oriunda de África. Toda la actividad que Schweitzer desplegó como filósofo de la cultura y la ética, le permitió recaudar fondos para ampliación del hospital y su mantenimiento.

- Como músico, fue un notable organista y constructor de órganos. Se interesó y especializó en la música de Bach, por la valoración de las intenciones religiosas presentes en dicha obra. Fue autor del libro “Johann Sebastian Bach, el Músico Poeta”, que tuvo gran difusión y consideración hasta nuestros días. Sus grabaciones están disponibles en CD y también en YouTube, incluido videos con sus testimonios.

Reconocimiento

Por su compromiso con los prójimos y la loable tarea humanista desarrollada en África, Albert Schweitzer obtuvo diversas distinciones, entre las que se destacaron:

- El Premio Goethe, en 1928

- La Legión de Honor, en 1948

- El Premio Nobel de la Paz, en 1952 Hasta el año 1958 estuvo dictando conferencias acerca de las consecuencias negativas del armamentismo y las pruebas nucleares. Ello le valió el apodo de “Apóstol de la Paz”.

Frases

Entre las frases más destacadas, que sirven incluso para ser tenidas en cuenta por quienes se interesen en el Personal Branding, figuran:

° Ejemplo es liderazgo.

° Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.

° Desde una ingenua simplicidad se llega a la más profunda sencillez.

° El hombre es un animal inteligente que se comporta como un imbécil.

° El gran secreto del éxito es pasar por la vida como si nunca se hubiera conseguido nada.

° El verdadero valor de un hombre no se encuentra en el hombre mismo, sino en los colores y texturas que cobran vida en otros.

Fallecimiento

Albert Schweitzer murió a la edad de 90 años, en su propia clínica de Lambaréné. Ese día los tambores transmitieron en la selva el siguiente mensaje: “el doctor blanco ha muerto”.

Conclusión

Como podemos apreciar, la trayectoria-legado de Albert Schweitzer no sólo ha sido estupenda, sino también “motivadora” acerca de cómo uno debería llevar adelante su misión y vocación en la vida. Por supuesto que los problemas e imprevistos siempre estuvieron al acecho. Tengamos en cuenta que a esta persona le tocó vivir en tiempos de la 1ª y la 2ª Guerra Mundial y por ello haber llegado a estar preso, conjuntamente con su esposa, por ser ciudadanos alemanes en territorio francés; luego estuvieron confinados durante varios años en su casa.

Si bien ya han pasado más de cincuenta años de su partida, su obra continúa vigente en escuelas, institutos y residencias, en varios países.

Todo esto nos dice que a partir del trabajo entusiasta y responsable que cada uno desarrolle a través de la vocación que hace al sentido de su misión en la vida, logrará el reconocimiento y estima de las generaciones futuras. Además, no se requiere para ello ser una persona súper dotada ni un genio, pero sí el estar convencido y persuadido que lo suyo está en hacer y brindar aquello que como impulso parte desde el interior de su ser.

¡El portador de Tu Marca Personal asume compromisos y desafíos que van más allá del hacer simplemente muy bien las cosas!
José Podestá

Arquetipo del Personal Branding

01 julio 2018 ·

Seguramente que la mayoría hemos escuchado en más de una oportunidad la expresión arquetipo, sin que por ello tengamos muy en claro a que refiere. Si nos guiamos por el diccionario de la Real Academia Española/RAE, alude a toda “representación que se considera modelo de cualquier manifestación de la realidad”.


Sin embargo, en esta oportunidad mi intención es ir un poco más allá de lo aparente.

Lo invisible en lo visible

Cuando uno agrega al concepto-nombre lo que vemos o escuchamos –en nuestro caso, Personal Branding– en realidad deberíamos estar yendo más allá de la experiencia de los sentidos, que sólo nos muestran la apariencia exterior de las cosas. Sin embargo, no tomamos plena consciencia de ello a raíz del ritmo o “vértigo” de la vida diaria a la que estamos expuestos.

Esa íntima relación del hombre con el entorno ha sido objeto de análisis por diversos autores. Por ejemplo, en el caso del poeta y científico alemán Goethe, le ocupó casi toda su vida como investigador. Gracias a ello pudo, finalmente, penetrar con la conciencia en la esfera que está más allá de la naturaleza visible. ¿De qué manera? Descubriendo la “planta arquetipo”, es decir, la realidad espiritual existente detrás de todas las plantas y que, en última instancia, son las imágenes visibles de ese arquetipo las que terminan siendo percibidas por nuestros sentidos.

Quizás alguno de ustedes les llame la atención el hecho que las plantas tengan “espíritu”. Efectivamente, no sólo las plantas: las piedras, también. Pero este no es el tema al que me voy a referir.

Algo parecido existe en otro nivel. Como seres humanos también tenemos un arquetipo en común. El mismo está referido al ser espiritual superior que, de acuerdo a las respectivas creencias, es el que se hace imagen arquetípica toda vez que meditamos, comulgamos o nos concentramos en ella.

Cómo actúa en el Personal Branding

Lo que habitualmente percibimos y nos impacta en el portador de Tu Marca Personal, no tiene nada que ver con su “apariencia visible”. La forma de cómo se viste, habla, lidera un equipo o goza de un merecido reconocimiento profesional –tanto de sus pares como de la comunidad académica– hace en realidad al “packaging”, para utilizar una expresión técnica de marketing, es decir, a su “envoltura” exterior.  Si bien todo ello suma para el desarrollo y el posicionamiento del Personal Branding, poco y nada nos dice del ser “anímico-espiritual” que anida en él y por supuesto también en los prójimos con los que se vincula, interactúa y convive a lo largo de su vida.

Entonces, así como existe la “planta arquetipo” ya mencionada, también está el Personal Branding arquetipo que se proyecta y está “latente” en cada uno de nosotros.

El rol de la vocación

Ya en otras oportunidades me he referido al concepto de vocación, el que para nada tiene que ver con la elección de aquel trabajo o profesión que uno considera por el mero hecho de ser el de mejor retribución.

Entonces, la vocación no se agota en la elección de un trabajo-carrera, sino que es la “resultante” de lo que estoy llamado a ser, en función de mi misión en la vida. ¿Esto qué significa? Que no hemos venido a la Tierra para hacer simplemente lo que a cada uno se le ocurre, sino para dar respuesta a lo que nos “duele del mundo”, es decir, al llamado de aquella actividad o profesión que el mundo nos hace e invita a trabajar, ésta nos vincula también con nuestro destino.

En la medida que tomamos consciencia de ello, el trabajo-profesión que expresa mi vocación, pasará a ser un “ritual”. ¿En qué sentido? Por el hecho de constituirme en la “llama” puesta al servicio del mundo, de mis prójimos, asumiendo el rol que me  corresponda, ya sea como artesano, médico, piloto, ingeniero, agricultor, contador o gerente.

El estudio terciario, universitario o de posgrado hace a nuestra “formación” y tiene un mayor valor esperado que su simple enunciado en un CV. Quizás ustedes conozcan personas que se “ocupan” en “coleccionar títulos” que nunca llevarán a la acción. Más aún, incluso ni les interesa lo que han estudiado, pero lo hicieron porque “creen” que con ello han de tener mejores oportunidades de ser tenidos en cuenta en una eventual búsqueda laboral.

Lo mencionado, como podrán darse cuenta, es la antítesis del Personal Branding arquetipo, por más que a algunos les pueda llegar a dar un buen resultado en el corto plazo.

El trabajo-profesión asumido como vocación –por lo que ello implica– le demandará a la persona su “consagración” en la vida, es decir: ¡El bautismo de fuego! Por tanto, en la medida que lo entendamos así, estaremos “trabajando” para este mundo y a favor de los prójimos que necesitan y “valoran” de nuestra entrega. El resultado de ello, lo invisible de nuestro quehacer, es lo que hace al “arquetipo individual” que, en definitiva, caracteriza al Personal Branding.

Así es como luego nos termina impactando en el tiempo y en la historia lo realizado por aquellos seres humanos que han sido identificados, post el bautismo de fuego, por la “llama personal” que caracterizó el trabajo-vocación realizado y que en definitiva ha sido en respuesta a su misión de vida.

¡El portador de Tu Marca Personal sabe que está motivado en hacer aquellas cosas que fundamentalmente respondan, a lo largo de su vida, a los llamados del mundo en que le ha tocado vivir!
José Podestá

 

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